Indemnización por traumatismo craneoencefálico en accidente de tráfico
Un traumatismo craneoencefálico (TCE) es una de las consecuencias más graves que puede dejar un accidente de tráfico. No hablamos solo de un golpe en la cabeza: estamos hablando de una lesión que puede afectar al cerebro, con secuelas que en muchos casos son irreversibles o, como mínimo, muy limitantes. Y si tú o un familiar habéis pasado por esto, es lógico que os preguntéis qué indemnización corresponde y cómo reclamarla.
Vamos a explicarlo de forma sencilla y con ejemplos reales, para que sepas exactamente qué derechos tienes y qué pasos dar.
Qué vas a aprender en este artículo
Toggle¿Cómo se calcula una indemnización por traumatismo craneoencefálico?
La indemnización por un traumatismo craneoencefálico se calcula conforme al Baremo de Tráfico, una normativa que fija las cuantías a percibir por las víctimas de accidentes en función de diversos factores.
En este tipo de lesiones, se valoran principalmente los días de curación, las secuelas, el perjuicio moral, los gastos médicos y de rehabilitación, así como la posible pérdida de ingresos si la persona no puede volver a trabajar.
Cada secuela se puntúa y cada punto tiene un valor económico que varía según la edad. Además, si el traumatismo ha provocado una invalidez total o la necesidad de asistencia permanente, las cantidades pueden superar ampliamente los 100.000 euros, llegando incluso al medio millón en los casos más graves.
¿Cómo se produce un daño cerebral en un accidente de tráfico?
El daño cerebral suele producirse por un impacto fuerte en la cabeza durante una colisión, ya sea contra el volante, el salpicadero, una ventana o incluso sin contacto externo, solo por el efecto del latigazo cervical.
Conducir sin cinturón, viajar como pasajero en un asiento trasero o ir en moto o bici, aunque se lleve casco, también puede dar lugar a este tipo de lesiones si el golpe es suficientemente fuerte.
Las principales secuelas por traumatismo craneoencefálico
Las consecuencias de un TCE no siempre se ven a simple vista. A veces la persona afectada sufre problemas de memoria, dificultad para concentrarse, cambios de humor, dificultades para hablar o moverse con normalidad.
En los casos más graves, puede quedar una parálisis parcial, problemas de coordinación o incluso una dependencia total para actividades tan básicas como comer o asearse.
Estas secuelas no solo afectan a la persona lesionada, sino también a su entorno, y por eso el Baremo contempla también la ayuda de tercera persona, la pérdida de calidad de vida y la necesidad de adaptar la vivienda o el vehículo.
Ejemplo de indemnización por daños cerebrales
Imagina el caso de María, de 35 años, que sufre un accidente como pasajera en un coche que colisiona frontalmente con otro.
Se golpea la cabeza contra la puerta y sufre un traumatismo craneoencefálico moderado. Pasa diez días en la UCI, veinte más en planta, y tras recibir el alta médica necesita seis meses de rehabilitación.
A pesar de los esfuerzos, queda con problemas de concentración y memoria que le impiden retomar su trabajo habitual como administrativa.
En un caso así, la indemnización incluiría días de perjuicio personal grave y moderado (valorados entre 90 y 120 euros diarios), días de curación básicos, valoración de secuelas neurológicas (que podrían rondar los 5.000 o 6.000 euros solo por ese concepto), el perjuicio moral por pérdida de calidad de vida y la pérdida de ingresos por no poder volver a su puesto. En total, podría superar los 40.000 o 50.000 euros, e incluso más si hay informes periciales que acrediten el alcance del daño.
Por lo que sufrir un traumatismo craneoencefálico en un accidente de tráfico te cambia la vida, y cuando eso ocurre, no basta con una compensación simbólica, corresponde una indemnización que refleje realmente las consecuencias físicas, emocionales y económicas que esta lesión implica
Recuerda que, desde el primer momento del accidente, cada decisión que tomes influirá en el éxito de tu reclamación. La ayuda de un abogado especializado te proporcionará la tranquilidad de saber que cuentas con el respaldo necesario para enfrentar a las aseguradoras y defender tus intereses.Si has sufrido un accidente, no dudes en contactarnos sin compromiso haciendo click aquí.