¿Qué son las secuelas concurrentes en accidentes de tráfico?
Después de un accidente de tráfico, lo más importante es recuperarse. Pero una vez superado lo más difícil, llega el momento de valorar las consecuencias a medio y largo plazo. Entre ellas están las secuelas, que son esas limitaciones o daños que, aunque la persona ya esté estabilizada médicamente, continúan afectando a su vida diaria.
En algunos casos, el lesionado sufre varias secuelas al mismo tiempo, y ahí entra en juego un concepto clave en el cálculo de la indemnización: las secuelas concurrentes. Son un tipo de valoración específica que puede influir —y mucho— en la cantidad que corresponde cobrar.
Vamos a ver qué son exactamente, cómo se diferencian de otras secuelas y, sobre todo, cómo se calcula su indemnización.
¿Qué se consideran secuelas?
Una secuela es cualquier daño físico, psicológico o funcional que permanece en el tiempo después de la curación o estabilización de las lesiones sufridas en un accidente. Es decir, cuando ya no hay posibilidad de mejora médica, pero aún quedan consecuencias visibles o limitaciones que afectan a la vida del lesionado.
Pueden ser visibles —como una cicatriz, una fractura mal consolidada o una amputación— o más difíciles de detectar —como el dolor crónico, las pérdidas auditivas, las limitaciones de movimiento o incluso trastornos emocionales derivados del accidente—.
¿Y las secuelas concurrentes?
Las secuelas concurrentes aparecen cuando una persona sufre varias secuelas a la vez como consecuencia del mismo accidente. No se trata simplemente de tener muchas secuelas, sino de que coexisten y se valoran conjuntamente porque afectan a la misma región corporal, función o sistema.
Imaginemos, por ejemplo, que un accidente provoca daño en la rodilla, pérdida de movilidad en el tobillo y limitación para caminar. Cada una de esas lesiones puede tener una puntuación distinta, pero si están relacionadas funcionalmente entre sí, se valorarán como secuelas concurrentes. Lo mismo ocurre con daños en la columna cervical y lumbar o lesiones múltiples en el brazo.
¿Por qué es importante saber esto? Porque las secuelas no se suman de forma matemática. Es decir, si una secuela tiene 10 puntos y otra 5, la indemnización no se calcula automáticamente como si fueran 15. Aquí entra en juego el sistema de concurrencia, que utiliza una fórmula especial para evitar duplicidades y valorar correctamente el impacto conjunto de esas secuelas.
¿Cómo se calcula la indemnización por secuelas concurrentes?
La indemnización por secuelas se calcula aplicando un baremo médico y económico que establece el sistema legal de valoración del daño corporal. En el caso de las secuelas concurrentes, se aplica una fórmula recogida en el baremo que combina las puntuaciones de forma progresiva y no lineal.
La fórmula es la siguiente:
Puntos totales = A + (B x (100 – A) / 100)
Donde:
- A es la secuela con mayor puntuación.
- B es la siguiente más grave.
Y si hay más de dos, se va repitiendo el mismo cálculo progresivamente.
Veamos un ejemplo práctico:Imaginemos que un lesionado tiene estas tres secuelas:
- Limitación de movilidad en el hombro (10 puntos)
- Dolor persistente en el cuello (5 puntos)
- Pérdida parcial de fuerza en el brazo (4 puntos)
Aplicamos la fórmula:
- Primero combinamos 10 y 5 → 10 + (5 x (100 – 10) / 100) = 10 + 4,5 = 14,5
- Ahora añadimos los 4 puntos → 14,5 + (4 x (100 – 14,5) / 100) = 14,5 + 3,42 = 17,92 puntos
La puntuación total se redondea hacia arriba o hacia abajo según corresponda. Esa cifra es la que se traduce en dinero, dependiendo de la edad del lesionado y de otros factores como el perjuicio estético, el lucro cesante o si hay perjuicio moral adicional.
En este tipo de cálculos, cualquier error puede suponer miles de euros de diferencia en la indemnización final. Por eso es fundamental contar con un abogado especializado en accidentes de tráfico que sepa interpretar y discutir estos baremos con seguridad.
¿Se calculan igual que las secuelas independientes?
No. Las secuelas independientes, que afectan a zonas no relacionadas entre sí, sí pueden valorarse por separado.
Aquí está la clave: el criterio médico y funcional. Si las secuelas afectan a funciones distintas o zonas anatómicas separadas, el cálculo será diferente. Esta distinción puede parecer técnica, pero tiene un impacto directo en lo que el lesionado termina cobrando.
En definitiva, las secuelas concurrentes son una parte esencial en la valoración de daños tras un accidente de tráfico. No solo afectan a la salud de la persona, sino también al importe que puede reclamar como indemnización. Entender cómo se valoran y cómo se aplican los baremos es fundamental para no aceptar una oferta que esté por debajo de lo que legalmente corresponde.
En Jurisleg ayudamos a nuestros clientes a entender lo que pueden reclamar y a presentar sus reclamaciones bien fundamentadas. Si has tenido un accidente y estás en fase de valoración de secuelas, cuenta con nosotros para asegurarte de que recibes lo que te corresponde haciendo click aquí.